La diputada a la Asamblea Nacional Adriana D’Elia denunció que son las mujeres venezolanas las más vulnerables a los problemas que afectan a los venezolanos.

“La precaria situación del país es un bombardeo constante a los derechos de toda la población pero especialmente de las mujeres (…) Venezuela se está feminizando la pobreza. Es en la población femenina donde se da el mayor aumento del desempleo y la pobreza. Son las mujeres las que más sufren por la escasez de alimentos y medicinas, que buscan para sí mismas y para su familia”, afirma.

D’Elia cita el Boletín de Indicadores de Género de 2013, que para entonces ya mostraba como la mujer venezolana era la más vulnerable ante la crisis que venía agudizándose en el país. Por cada 100 hombres en pobreza, había 107 mujeres, mientras que por cada 100 hombres en pobreza extrema, había 112 mujeres.

En 20 años el número de hogares con jefatura femenina, pasó de 24% a 39% y la tasa de pobreza en hogares con mujeres como cabeza del hogar es superior en 6 puntos al promedio del país, cifra que aumenta en el caso de mujeres solas con hijos.

Entre diciembre de 2014 y diciembre de 2015, la desocupación femenina aumentó tres veces más que la masculina, cifra que coincide con que el 99,48% de quienes salieron del mercado de trabajo fueron mujeres. A este cuadro se suma que las mujeres ganan 18% menos en promedio que los hombres, diferencia que puede llegar a 60%.

“En el día a día las mujeres están más expuestas a los mecanismos de corrupción, abuso y extorsión relacionados con la búsqueda de alimentos y productos básicos. Es el caso de los CLAP, que ha sido denunciado por usuarios y organizaciones de la sociedad civil”, afirma.

D’Elia asegura que “las mujeres sirven de ‘amortiguadores del deterioro alimentario familiar’: dejan de comer para rendir los alimentos, inclusive sacrifican la alimentación de las mujeres ancianas y de las niñas para favorecer a los varones”, y cita otras fuentes que refuerzan esta información.

En un estudio reciente de Datanálisis indican que más del 50% de los hombres consume 15 alimentos, mientras las mujeres sólo consumen 12; y según Cáritas hasta en un 80% de los hogares se ha disminuido el consumo y variedad de los alimentos, y es la mujer la que deja de comer en el 60% de los hogares.

Para D’Elia “las mujeres llevan las de perder, son ellas las que, en su mayoría, dedican hasta 14 horas de cola semanales para adquirir productos regulados, exponiéndose a situaciones de inseguridad y violencia incluso de manos de los cuerpos de seguridad”.

Prensa Henrique Capriles

16/11/2017

 

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