Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someoneShare on Tumblr

La crisis económica que azota al país llegó a las cantinas de las escuelas. La escasez de algunos productos, los altos costos y las dificultades para conseguir efectivo repercuten en estos establecimientos.

De acuerdo a una nota publicada por el portal Efecto Cocuyo, un estante ubicado al fondo de una cantina exhibe a la clientela unos paquetes de tostones Tom, Oreos, Cheese Tris, unas galletas Club Social y María. El mostrador principal y las tres neveras están vacíos. Dos muchachas de chemise beige preguntaron por las dos últimas: cada una cuesta ocho mil bolívares.

Contaron el dinero que tenían y se fueron con las manos vacías. Eduardo Mramera y María Hurtado, quienes atienden este establecimiento, están a la espera de una mejor situación económica para la cantina del Liceo Bolivariano Julio Bustamante en Bello Monte.

“Antes los muchachos preferían comprar su comida aquí, o completar con lo que llevaban para el almuerzo. Ya no”, afirmó Hurtado. A la fecha, parte importante de la población estudiantil depende de la comida que ofrece el Programa de Alimentación Escolar (PAE) o, por el contrario, la traen de sus casas.

Solían vender gelatinas, chucherías y jugos. Ya no. Ni siquiera jugos naturales por el costo del azúcar. Sus ventas han mermado no solo por la escasez de alimentos que no les permite reponer inventario como ellos quisieran y sino también por la dificultad para adquirir un punto de venta; de forma que puedan mantenerse durante la crisis de efectivo que también vive la clientela estudiantil y docente.

“Si los papás no tienen (efectivo), cómo van a cargar los muchachos”, señaló Mramera, quien explicó que reponen inventario según “lo que haga falta en el día” y compran “lo que se pueda conseguir”. Hace tiempo, no recuerdan cuándo, no llenan la pizarra que contiene la lista de precios de lo que se vende en la cantina. No lo pueden marcar si semanalmente cambian los precios, coincidieron ambos encargados.

No saben qué esperar en el futuro. El bajo flujo de clientes les hace cada vez más cuesta arriba el pago de la licitación del local, lo que representa 15 mil bolívares diarios. “No hemos tomado la decisión de qué hacer con la cantina”, concluyeron.

Saldo en la cantina

Ante las intermitentes fallas del punto de venta, la cantina del Colegio San Francisco de Sales, en La Candelaria, maneja la alternativa “crea tu cuenta”, forma de pago en la que estudiantes y padres pueden abonar dinero a la cuenta del establecimiento, por tarjeta de débito o transferencia bancaria, y así tener “saldo disponible” para consumir cuando necesiten.

La población estudiantil ha sido receptiva a esta opción. “Cárgala a la cuenta de mi mamá”, indicó una de las alumnas de la institución al encargado de la cantina, Alejandro Calzadilla; quien además explicó que parte importante de los muchachos, aproximadamente un 85% paga con tarjeta de débito. De ese porcentaje, al menos 70% de los estudiantes tiene tarjeta propia.

Un desayuno cuesta al menos 30 mil bolívares, con un pastelito que vale 20 mil y un jugo, 10 mil. Los almuerzos marcan un precio de 80 mil. El establecimiento escolar acepta efectivo y transferencia, no obstante, aseguró que pocos padres dependen de la oferta de la cantina para darle de comer a sus representados. “Los viernes le doy (a mi hija) 10 mil pero ya eso no le alcanza para nada. No le puedo dar diario, si no me quedo sin efectivo”, concluyó.

Con información de Efecto Cocuyo

12/01/2018

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someoneShare on Tumblr