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Estantes vacíos y varios maniquíes desnudos quedaron en la tienda del comerciante libanés Mohamed Hussein, ubicada en el bulevar de Sabana Grande, en Caracas, luego de que fiscales de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) lo obligaran a vender toda la mercancía con un descuento del 50%.

“Después de esto voy a cerrar definitivamente y me regreso al Líbano”, expresó el comerciante quien, de cerrar el establecimiento que ha regentado por diez años, dejará a cinco personas sin empleo. No obstante, ese será su plan una vez se termine de vender lo poco que aún queda en local.

“¿Para qué voy a volver abrir? ¿Para qué me quiten la mercancía?”, se preguntó Hussein. “Yo llegué a Venezuela en el 2002 para trabajar; ahora, me quedé sin mi sustento”.

El pasado sábado 2 de diciembre, funcionarios de la Sundde fiscalizaron varias ventas de ropa y zapatos en esta conocida zona comercial de la ciudad capital y ordenaron a los propietarios vender toda la mercancía con descuentos de hasta 50%.

Para este martes 5 de diciembre, algunas tiendas permanecieron con sus santamarías abajo, mientras que otras trabajaron “a medias”, con repisas vacías y colas de personas aglomeradas en las entradas de los locales, queriendo “comprar barato”, como ocurrió en la tienda de Hussein.

La ropa que ofrecía el comerciante de origen árabe en su establecimiento era en su mayoría importada, por lo cual debía comprarla en dólares. En Venezuela, hasta septiembre pasado, se podían obtener estas divisas para adquirir mercancía manufacturada fuera del país por dos vías: a través de las subastas del Dicom y en el mercado paralelo, donde la inflación no perdona. En un mes subió 145% y rompió la barrera de los Bs. 100.000 por dólar.

“Como el dólar (paralelo) no lo pueden regular, nos regulan a nosotros. Me hicieron vender unos pantalones, que cuestan al mayor Bs. 1.000.000, a Bs. 270.000 por ejemplo”, expresó el comerciante, quien aseguró que con lo que supuestamente obtuvo de ganancia después de la venta obligada a precios rebajados, no puede reponer ni el 10% de la mercancía.

“Ya quiero ver que hará el Gobierno cuando la mayoría de los comercios de por acá no vuelvan a abrir. Vamos a ver que hacen cuando no haya quien le venda ropa al pueblo”, agregó Hussein.

Con información de Efecto Cocuyo

06/12/2017

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