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En esta ruta por recuperar el país que nos pretende robar un grupo de desalmados, corruptos y narcotraficantes, hemos caminado descalzos por un camino de piedras. Sabemos que tenemos los pies sangrantes, adoloridos, maltratados por el esfuerzo, pero aunque tengamos las heridas abiertas, es tiempo de derramar el bálsamo de la esperanza sobre ellas y seguir caminando, porque nuestra Venezuela bien merece que no nos rindamos, aunque a veces nos fallen las fuerzas.

A lo largo de la historia, muchos han sido los sueños que han encauzado a pueblos completos hacia el camino de la libertad, y los hombres y mujeres a los que les tocó estar al frente de esos sueños mantuvieron firme la lucha a pesar de las vicisitudes. ¿Cuánto de su vida dejó nuestro Libertador Simón Bolívar en esa lucha por la independencia de cinco naciones sudamericanas? Estamos seguros que entregó el alma.

Bolívar se mantuvo siempre firme en sus ideales libertarios, y hoy todos los herederos de ese legado debemos mantener más que nunca vigente su palabra y su ejemplo, porque como bien decía, “todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos”. Nosotros estamos convencidos de eso, que no nos quepa duda que juntos podemos conseguir la libertad que añoramos los venezolanos.

No es tiempo de renunciar a nuestros ideales, mucho menos darnos por vencidos, porque de corazón y alma, el pueblo venezolano es fiel a los principios democráticos y republicanos, y no podemos regalarle el país en bandeja de plata a una minúscula cúpula forajida que quiere seguir haciendo caída y mesa limpia en la tierra de Bolívar.

Esa lección de dignidad e infinita paciencia debe estar metida hasta nuestros huesos para afrontar cualquier adversidad que se nos presente en este camino. Reorganizarnos y armar filas para dar la lucha en las vencidas elecciones regionales es solo otro paso más en esta lucha. Somos millones y ellos lo saben. Tenemos la fuerza de los votos, y ellos lo saben. Tenemos con nosotros ese sentimiento de pueblo que hoy nos abraza más fuerte que nunca, y ellos lo saben. Y porque saben todo eso es que asoman invento tras invento para intentar frenar la fuerza de un valiente pueblo y mermar nuestras esperanzas. No lo podemos permitir.

A todo el que piensa que estamos transitando una hora aciaga y no ve salidas porque se siente desesperanzado, lo invito a reflexionar en lo que en su momento nos regaló Miguel de Cervantes en Don Quijote de la Mancha. “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”. Estamos convencidos de que no hay sensación más placentera que vivir en libertad. Saber que somos dueños de nuestro futuro no tiene precio.

Por eso, lejos de bajar la guardia, es tiempo de recomponer las filas y seguir peleando con ese espíritu guerrero que llevamos dentro. Convenzámonos más que nunca que no hay mejor forma de vivir que en democracia, porque podemos organizarnos de tal modo que podemos ejercer una influencia directa en las decisiones públicas.

Sabemos que las transiciones de regímenes autoritarios a democráticos no son fáciles. No son procesos sencillos ni hay soluciones mágicas. Se deben encarar con claridad estratégica, con nitidez, pero sobre todo con mucha tenacidad, con mucha perseverancia. Los tiranos siempre pondrán obstáculos para mantenerse en el poder, pero los demócratas debemos ser más astutos y vencerlos en su propio terreno, sin dejar de lado los otros terrenos de lucha.

Entendemos todas las dudas que hay sobre las elecciones regionales, pero son un episodio en el que hemos ganado cuando estamos unidos y organizados. Sabemos que las condiciones son las peores de la historia y existe una amenaza real de fraude, pero nuestra participación activa contribuye a la fractura de la cúpula que pretende someternos y eternizarse en el poder. A la dictadura no le gusta hacer elecciones y con nuestros votos las elecciones regionales harán trastabillar al régimen.

Las elecciones a gobernadores son parte de una lucha que demanda más esfuerzos que la sola participación. El principal problema frente a un régimen autoritario es que las garantías constitucionales han sido violadas sistemáticamente, sin embargo, la primera llave a la que hay que darle vuelta es la de las elecciones y para eso debemos luchar por las garantías procedimentales que, en efecto, aseguren la mayoría que reflejan los estudios de opinión.

Para llegar a ello debemos dar un paso previo hoy en el proceso de primarias de la Unidad. Hoy, los venezolanos comprometidos con Venezuela y la democracia tenemos la oportunidad de decidir con nuestro voto quienes serán esos hombres y mujeres que se pondrán al frente en cada región para continuar esta lucha hacia el rescate de nuestras libertades. Usted que me está leyendo, usted decide con su voto quien será el mejor candidato que irá a luchar como gobernador de su estado por sus derechos.

Ninguna elección es irrelevante, porque todas son un ejercicio de soberanía. Y en este ejercicio de hoy, las primarias de la Unidad, escogeremos democráticamente a los mejores, que no solo van a dirigir los destinos de cada estado sino que se pondrán al frente de la lucha en cada rincón del país.

Las elecciones regionales debieron haberse realizado el año pasado, así que tenemos que seguir luchando por ese derecho sin rendirnos, porque si queremos cambio de Presidente, ayuda mucho contar con gobernadores democráticos.

Entendamos que ningún proceso constitucional debe abandonarse, que ir a las regionales no significa dejar la calle ni la presión internacional ni ningún otro espacio ganado en estos meses de lucha. No podemos ceder, cada espacio que cedamos será un respiro para el régimen. Yo invito a todos los venezolanos que aman a nuestro país a no ceder ningún terreno.

El único plan de respaldo que deberíamos tener los venezolanos es el Plan V, con V de Voto, con V de Venezuela. ¡Votemos por Venezuela!

Participemos hoy activamente en las primarias. Activemos ese espíritu de libertadores que todos llevamos dentro y pidamos mucho, como antes de ayer pedimos a la Virgen del Valle para que nos de fuerzas para seguir librando esta lucha por recuperar al país de las garras de la oscuridad. No podemos perder la esperanza, sigamos luchando hasta que nuestra Venezuela tenga la libertad y la democracia que se merece.

¡Qué Dios bendiga a Venezuela y nuestra Virgen nos cubra más que nunca con su manto!

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